Generales

Editorial
Miguel A. Sierra

Carta del Presidente
Jesús Jiménez Barbero

Investigación Química

Tras una breve introducción al campo de Redes Metal-Orgánicas (del ingles Metal-Organic Frameworks, MOF), este artículo se centra en las posibilidades que ofrece el uso de oligopéptidos como ligandos no convencionales para ensamblar arquitecturas porosas. Tras una breve reflexión acerca del interés general de los péptidos en este contexto, ilustramos la importancia de la cadena lateral peptídica en controlar la formación de materiales porosos utilizando dipéptidos así como de controlar su robustez estructural y la adsorción de gases. Al final del texto se introducen los tripéptidos como alternativa para aumentar la porosidad neta de estos sólidos cristalinos, clave para explorar su uso como esponjas quirales en separación enantioselectiva o catálisis asimétrica.
La síntesis de compuestos con libertad conformacional limitada es posible mediante la restricción de la rotación de enlaces o estableciendo interacciones atractivas o repulsivas. Este control conformacional permite obtener compuestos que adoptan estructuras secundarias definidas, denominados plegámeros (foldamers en inglés), con geometrías tridimensionales concretas. La regularidad de estas moléculas permite trasladar un efecto local (por ejemplo quiralidad) a la totalidad de la molécula estableciendo una comunicación efectiva de información a través de la molécula. De este modo es posible establecer comunicación a varios nanómetros de distancia y leer el efecto mediante técnicas espectroscópicas (RMN, DC) o mediante reacciones químicas.

Series liotrópicas en la química macromolecular
Borja Fernández-d’Arlas Bidegain

El estudio de la influencia de la interacción de distintos iones con las macromoléculas puede considerarse en un terreno a medio camino entre la Química Orgánica e Inorgánica. Tal vez por esta razón sea difícil encontrar introducciones a la fenomenología tanto en manuales de la una como de la otra. A más de un siglo después de la publicación por Leweit y Hofmeister del primer estudio sistemático de la acción de distintas sales sobre disoluciones proteicas, aun hoy la fenomenología sigue sin ser completamente comprendida. Este artículo es una introducción a las series liotrópicas, las aproximaciones existentes para su explicación y a algunas de sus implicaciones fundamentales.

Enseñanza de la Química

Existen muchas simulaciones acerca de cómo una reacción química, en las condiciones adecuadas, puede alcanzar una situación de equilibrio dinámico. En el trabajo que se presenta a continuación, partiendo de una de estas simulaciones, diseñamos una hoja de cálculo que muestra cómo varían las concentraciones de los componentes del sistema, desde una situación inicial de no equilibrio hasta otra final de equilibrio.

Historia de la Química

En 2015, año de la conmemoración del primer centenario de la muerte de Moseley, la División de Química Inorgánica de la IUPAC presentó las normas para nombrar los nuevos elementos químicos y la IUPAC anunció la verificación del descubrimiento de cuatro nuevos elementos químicos de número atómico 113, 115, 117 y 118. Así se completa el periodo séptimo de la tabla periódica. Sus descubridores de Estados Unidos, Japón y Rusia han sido invitados a sugerir los nombres definitivos y sus símbolos. Es una excelente ocasión para que uno o varios de estos grupos perpetúen el nombre de Moseley a través de un elemento químico, a semejanza del mendelevio que inmortaliza a Mendeléiev.

Noticias de la RSEQ

Obituario

El pasado 19 de abril falleció, a la edad 93 años, Walter Kohn, recipiente del Premio Nobel de Química de 1998 (juntamente con John Pople) por “su desarrollo de la teoría del funcional de la densidad”.
El pasado día 30 de abril falleció Harry Kroto, tal y como se le conocía en España, uno de los grandes científicos que ha producido la ciencia más reciente. El descubrimiento realizado junto a Robert Curl y el ya fallecido Richard E. Smalley – además de los entonces estudiantes Jim Heath y Sean O’Brien – en 1985 supuso una auténtica revolución en la química del carbono, además de uno de los ejemplos más bellos de molécula con una singular simetría icosaédrica y una geometría esférica con los 60 átomos de carbono situados en los vértices de un balón de futbol. Esta molécula excepcional, que ha sido motivo de estudio por una gran cantidad de equipos de investigación en todo el mundo desde su descubrimiento, les valió a sus descubridores la concesión del Premio Nobel de Química de 1996.